El primer convenio colectivo estatal de las Grandes Cadenas del Comercio Textil ya es oficial. El Boletín Oficial del Estado lo publicó este jueves, con efectos para más de 120.000 trabajadores —en su mayoría mujeres— de grupos como Inditex, Mango, Primark o Tendam.

Firmado por la patronal ARTE y los sindicatos CCOO y Fetico, el texto homogeneiza salarios, modalidades de contratación y jornada en las grandes cadenas de moda, y mejora lo recogido en algunos convenios provinciales en materia de retribución, organización del trabajo, conciliación y estabilidad. Antes de su publicación superó el control de legalidad y las subsanaciones técnicas correspondientes, tras la impugnación de UGT, que no lo suscribió.

Qué cambia para las plantillas

En lo salarial, el convenio fija subidas del 3% para 2027 y otro 3% para 2028, con un ajuste adicional del 1% si la inflación supera el 3%. En jornada, establece un máximo de 38,5 horas semanales —1.740 anuales—, por debajo de la media provincial.

En contratación, prioriza el indefinido como modalidad general y ordena las figuras a tiempo completo, parcial y fijo-discontinuo con cautelas frente a la precariedad. Los fijos-discontinuos tendrán garantizado un mínimo de 180 días de llamamiento al año, de los que al menos 90 serán consecutivos, y los llamamientos adicionales deberán avisarse con 15 días de antelación. Además, el trabajador podrá consolidar como jornada estructural el 30% de las horas complementarias si así lo solicita.

El acuerdo regula también el trabajo en domingos y festivos, con pluses de 55 euros por domingo y 80 por festivo, y garantiza 11 fines de semana completos de descanso al año —uno por cada mes trabajado, descontado el periodo vacacional—.

Un proceso de casi tres años

Los firmantes reivindican el alcance del pacto. CCOO Servicios lo califica de «histórico» por crear un marco estatal para un sector de más de 120.000 empleos, aunque advierte de que su publicación «no supone el fin del camino», sino el arranque de una fase de vigilancia para asegurar su aplicación en todas las empresas y provincias. El secretario general de Fetico, Antonio Pérez, subrayó que se cierra un «proceso histórico para el comercio textil en España», demostración —dijo— de que el diálogo social permite mejoras reales.

La negociación se prolongó cerca de tres años, desde septiembre de 2023. El convenio afecta a las grandes cadenas con más de 3.500 metros cuadrados de superficie, presencia en al menos tres comunidades autónomas o más de 400 trabajadores en plantilla.

El foco del conflicto: Galicia

La firma no ha estado exenta de rechazo. En los últimos meses se sucedieron movilizaciones, huelgas y acampadas en A Coruña y Santiago de Compostela, impulsadas sobre todo por la CIG, que reclamaba un convenio autonómico propio.

El sindicato sostiene que las condiciones vigentes en Galicia son más favorables que las del texto estatal, por lo que los futuros incrementos podrían quedar absorbidos hasta igualar las nuevas tablas y mermar, en la práctica, el poder adquisitivo de los trabajadores gallegos.