Boutique Penal ha incorporado a su firma a Antonio Agúndez López, un movimiento que refuerza su crecimiento apenas unos meses después de su fundación y que encaja en la estrategia del despacho que dirige Alejandro Seoane: sumar perfiles veteranos y apostar por la hiperespecialización como principal seña de identidad.

Un perfil forjado en la defensa de garantías

Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, Agúndez López acumula más de 25 años de ejercicio ininterrumpido en el ámbito procesal. Su trayectoria lo ha convertido en una referencia en la defensa de los derechos humanos y en los procedimientos de habeas corpus, con hitos como la estimación de varios recursos de amparo ante el Tribunal Constitucional.

A ello suma una prolongada vinculación al turno de oficio, una experiencia que el despacho asocia a un estudio riguroso y exhaustivo de cada expediente.

Una visión constitucional de la defensa penal

El nuevo incorporado explica su decisión en clave de método de trabajo: unirse a la firma, señala, supone entrar en «un gran proyecto, sustentado en equipos reducidos y con dedicación exclusiva a cada asunto». Ese formato, añade, es «el ecosistema ideal para proyectar una visión constitucional de la defensa penal desde la primera declaración, previniendo el agotamiento de futuras instancias y defendiendo con tenacidad las garantías de los investigados».

Desde la dirección del despacho, Alejandro Seoane enmarca el fichaje en la apuesta por la especialización: contar con un profesional «experto en procedimientos de habeas corpus y recursos de amparo», subraya, «eleva nuestra capacidad operativa en los asuntos y asesoramiento que tratamos en el despacho».