Kreston Iberaudit refuerza su práctica legal con la creación de un área especializada en Derecho Regulatorio, un movimiento con el que la firma busca ampliar su capacidad de asesoramiento en un entorno de creciente complejidad normativa y de profunda transformación del sector financiero.
La nueva área la dirigirá David Olivares, socio del área Legal de la oficina de Madrid, especializado en Derecho mercantil, societario, M&A, bancario y regulatorio. Le acompañará Juan Antonio López Rodríguez, senior manager con más de treinta años de experiencia en regulación bancaria y financiera, que ejercerá como responsable de la práctica. Ambos aportan un bagaje sólido en el asesoramiento a entidades supervisadas y a proyectos sujetos a autorización administrativa.
Servicios financieros, fintech y prevención del blanqueo
La práctica nace para atender el aumento de operaciones que exigen un conocimiento fino del marco regulatorio, sobre todo en servicios financieros, fintech, inversión colectiva, mercados de valores, financiación alternativa y prevención del blanqueo de capitales.
Su cartera de clientes abarca entidades supervisadas por la CNMV y el Banco de España, gestoras y vehículos de inversión, capital riesgo, ERIR, proveedores de servicios de financiación participativa y entidades de pago y dinero electrónico, además de compañías inmersas en operaciones corporativas o en procesos de autorización y supervisión.
El lanzamiento se enmarca en la estrategia del Global Legal Group (GLG) de Kreston Global, codirigido por Pedro Pizá, también socio del área Legal en Madrid, y responde a la evolución de un mercado financiero impulsado por la digitalización, los nuevos modelos de negocio y un marco normativo cada vez más exigente, con textos como MiFID II o DORA que obligan a integrar la regulación en la estrategia de las organizaciones.
La regulación ya no es solo cumplimiento
Olivares resume el giro de fondo del sector: «La regulación ha dejado de ser un requisito de cumplimiento para convertirse en un factor estratégico que condiciona el crecimiento, la innovación y la confianza del mercado». El objetivo, añade, es ayudar a las empresas a incorporar ese marco a sus decisiones de negocio, «anticipando riesgos y generando seguridad en operaciones cada vez más complejas».
En la misma línea, López subraya el enfoque cercano al negocio: «Cada vez más proyectos empresariales incorporan un importante componente regulatorio», señala, con la meta de acompañar a los clientes para «anticipar riesgos, cumplir con las exigencias supervisoras y estructurar sus proyectos de forma sólida y eficiente».
La firma detecta, además, una demanda creciente por parte de grupos internacionales que quieren operar en España, inversores interesados en adquirir o desarrollar entidades reguladas, gestores de vehículos de inversión y empresas fintech que necesitan adaptar su gobierno y su cumplimiento normativo. Con esta práctica, Kreston aspira a integrar el asesoramiento jurídico con sus capacidades en fiscal, auditoría, consultoría y corporate para operaciones de elevada complejidad.
