El Colegio de la Abogacía de Madrid ha decidido tratar a la abogacía de empresa como lo que es: un actor estratégico dentro de las compañías, y no un mero apéndice jurídico. Con esa premisa ha puesto en marcha el primer portal especializado en el país para los profesionales in-house, una plataforma que concentra formación, recursos, contenidos jurídicos, protección del secreto profesional y canales de participación colegial.
Disponible en la dirección abogaciaempresa.icam.es, la web incorpora herramientas como el sistema de «amparo de dispositivos» —pensado para proteger la seguridad de las comunicaciones— y una línea específica dedicada al secreto profesional. El Colegio la presenta como la «puerta de entrada» de este colectivo al ecosistema institucional.
La iniciativa se dio a conocer durante el primer Afterwork de la Abogacía de Empresa del ICAM, con la participación del decano, Eugenio Ribón; la diputada responsable del área, Ana Buitrago; y las copresidentas de la Sección, Elia Esteban García-Aboal y Mercedes Carmona, que enmarcaron el proyecto en una estrategia de apoyo a un colectivo cada vez más central en la gestión del riesgo, el cumplimiento normativo, la innovación legal, la sostenibilidad, la gobernanza y la protección reputacional.
No es solo soporte jurídico; es liderazgo jurídico
Ribón reivindicó el peso de estos profesionales en los comités de dirección, las operaciones estratégicas, la gestión de crisis o la cultura ética de las organizaciones. «La abogacía de empresa no es solo soporte jurídico; es liderazgo jurídico. Es motor estratégico. Es clave para el desarrollo económico y social», afirmó. Y lo aterrizó con una imagen: «Cuando una empresa decide, muchas veces hay un abogado o una abogada de empresa ayudando a que esa decisión sea más segura, más responsable y más respetuosa con el Derecho».
El grueso de su intervención giró, sin embargo, en torno al secreto profesional en el ámbito corporativo, que reivindicó como una garantía que no se diluye por trabajar dentro de una empresa. «El secreto profesional no es un tecnicismo (…) Es una garantía esencial de nuestra profesión», sostuvo, antes de reclamar un reconocimiento claro de la confidencialidad y la independencia técnica del abogado in-house. Su tesis la resumió así: «Defender el secreto profesional de los abogados de empresa es defender a la profesión. Pero es también defender a las empresas y a la seguridad jurídica».
Buitrago añadió una capa práctica, la de adaptar esas garantías a los soportes reales del trabajo diario. Para un abogado de empresa, recordó, la confidencialidad ya no vive solo en un expediente, sino «en un correo electrónico. En una reunión interna (…) En un portátil. En un móvil. En una carpeta compartida. En una investigación interna».
De la actividad puntual a la relación permanente
El nuevo portal agrupa formación, jornadas y congresos, recursos y bases de datos jurídicas, normativa, biblioteca, el Observatorio de Derecho de la UE y vías de participación directa con el Colegio. La idea de fondo, según Ribón, es que deje de ser una web para convertirse en un punto de encuentro estable: invitó a los in-house a llevar propuestas, plantear problemas y ocupar el espacio colegial que les corresponde.
Buitrago vinculó el proyecto al diagnóstico de la primera encuesta sobre la abogacía de empresa, elaborada por la revista del ICAM, Otrosí, que retrató a un colectivo maduro y con peso real en las organizaciones. De aquellas demandas —cercanía, utilidad, formación conectada con la práctica, visibilidad y canales estables— nace, dijo, el giro que persigue el Colegio: «pasar de la actividad aislada a una relación más permanente».
El hub facilitará localizar formación en materias como inteligencia artificial aplicada al trabajo jurídico, ciberseguridad, investigaciones internas, compliance, contratación, protección de datos, litigación empresarial o transformación de la función legal. «Porque el abogado de empresa del siglo XXI no solo necesita saber Derecho. Necesita conseguir que el Derecho cuente dentro de la organización», sintetizó Buitrago.
La plataforma suma además una dimensión participativa a través de la sección «La voz de la Abogacía de Empresa», concebida para recoger preocupaciones y tendencias del colectivo. «Lo más importante de este proyecto no es la tecnología. Es la comunidad que puede ayudar a crear», subrayó la diputada. En la misma línea, Elia Esteban defendió que ese apartado debe construirse «escuchando activamente a quienes ejercen desde dentro de las organizaciones».
Cita en octubre: el III Encuentro ICAM-ICAB
El Afterwork sirvió también para avanzar el III Encuentro de Abogacía de Empresa ICAM-ICAB, que se celebrará en Madrid los días 22 y 23 de octubre bajo el lema «Adaptación, gestión y visión: el plan de vuelo de la abogacía de empresa». La cita consolida una agenda compartida entre Madrid y Barcelona como espacio de reflexión sobre el reconocimiento profesional del colectivo y las garantías para su ejercicio.
Para Mercedes Carmona, el Encuentro mantiene la filosofía de la Sección: «formación de alto valor, networking entre profesionales y análisis estratégico de los grandes retos que afectan a la abogacía in-house». El programa abordará asuntos como legaltech, inteligencia artificial, gobierno corporativo, sostenibilidad, geopolítica o vendor management, con presencia de compañías, firmas e instituciones como Repsol, Iberdrola, Vodafone, ISDIN, ILUNION, Santander, Naturgy, Heineken, CaixaBank, CEOE, Real Instituto Elcano, Lefebvre, PwC, Cuatrecasas, Fieldfisher y Vlex, entre otras.
